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Año 13 Número 333

Metabolismo muscular y beneficios de la actividad física

Por Bioq. Alina Stasyszyn (MP 4944)
Dirección Técnica en LACE General Paz.

Alrededor de la mitad del peso corporal está representado por los músculos que se dividen en tres grandes categorías: esquelético, cardíaco y liso. Cada uno tiene una estructura única y una función específica. El músculo esquelético junto al sistema óseo, constituyen el aparato locomotor que posibilita movilizarnos; gracias a las articulaciones y otros elementos que permiten una delicada pero estrecha vinculación entre el mismo y el sistema nervioso central (SNC), para la coordinación de los movimientos.

Por largo tiempo, el músculo esquelético fue considerado como una entidad cuya función principal era la deambulación, los cambios de posición y el equilibrio; pero lo cierto es que participa en mucho más que eso:

  • A diferencia de otros tejidos, tiene una inusitada propiedad de regeneración en corto tiempo, con una estructura dinámica de excepcional capacidad intrínseca para adaptación metabólica a un sinnúmero de estímulos (ambientales, nutricionales, por enfermedad o entrenamiento); cualidad definida como plasticidad, superior a la de muchos tejidos del organismo.
  • Es un modulador del ritmo circadiano, pues contiene la mayor colección de relojes periféricos del cuerpo humano para mantener la energía corporal y el sustrato metabólico.
  • Es uno de los órganos metabólicos más grande de nuestro cuerpo, además del hígado, y desempeña una función clave en el metabolismo de glúcidos y lípidos. De hecho, es responsable de captar cerca del 80 % de la glucosa posprandial en los seres humanos.
  • Durante la contracción produce una serie de sustancias que ejercen funciones específicas en otros sistemas o tejidos del organismo y sobre sí mismo; es decir: se trata de un órgano secretor con actividad autocrina, endocrina y paracrina. En conjunto, estas sustancias se denominan mioquinas.

Las mioquinas son proteínas liberadas por el músculo a la circulación y pueden comunicarse con las células localmente o con otros tejidos como el hueso, el tejido adiposo, el hígado y el cerebro. Por lo tanto, resulta muy importante mantener un buen estado de salud muscular.

Algunas mioquinas identificadas incluyen: IL-6, miostatina, irisina, factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), IL-15, factores de crecimiento similares a la insulina 1 (IGF-1), entre otras.

Se conoce que intervienen en numerosos sistemas metabólicos: IL-6, IL-15, irisina y BDNF mejoran la sensibilidad de la insulina a través del aumento de la captación de glucosa, regulando la gluconeogénesis, y también controlan la oxidación de ácidos grasos y la lipólisis. La irisina tiene efectos beneficiosos sobre la formación del hueso; favoreciendo la osteoblastogénesis, disminuye la apoptosis de los osteoblastos maduros e inhibe la osteoclastogénesis, posibilitando la formación ósea; pero también contribuye a la transformación del tejido adiposo blanco en tejido adiposo pardo para posibilitar la termogénesis.

Las mioquinas, producidas durante el ejercicio, intervienen en el crecimiento muscular estimulando la síntesis de proteínas y la hipertrofia: la carga mecánica se asocia con un aumento de la producción de IGF-1 por el músculo que favorece el recambio óseo. La miostatina es la única que induce atrofia muscular: niveles elevados se relacionan con procesos de baja carga mecánica (inmovilización, reposo, sarcopenia); regula negativamente la osteoformación y positivamente la resorción ósea.

Por su parte, la IL-6 que se expresa en el músculo y es segregada a la circulación en respuesta al ejercicio físico, tiene efecto antiinflamatorio: a diferencia del efecto pro inflamatorio clásico, la elevación de IL-6 no viene precedida de un aumento del factor de necrosis tumoral β (TNF-β). En consecuencia, el incremento de IL-6 producido durante el ejercicio tiene efectos beneficiosos sobre el músculo esquelético; mientras que el descenso originado después del mismo tiene efectos benéficos sobre el hueso. La IL-15 se ha descrito como un factor anabólico en el músculo esquelético, favoreciendo la expresión de proteínas contráctiles y la adaptación al ejercicio; además, disminuye el tejido adiposo blanco y pardo, así como la grasa visceral.

La inflamación crónica de bajo grado, propia de la inactividad física, viene mediada por las adipoquinas producidas por el tejido adiposo visceral. Durante el ejercicio, especialmente cuando se prolonga en el tiempo, el músculo esquelético se convierte en la principal fuente de IL-6 ejerciendo su efecto antiinflamatorio antes mencionado.

La edad avanzada se asocia con inflamación crónica de bajo grado y riesgo de sarcopenia: es una pérdida de masa y fuerza/función del músculo esquelético dependiente de los años y se asocia con osteopenia/osteoporosis; caracterizada por la destrucción de la microarquitectura ósea, densidad mineral ósea disminuida y riesgo de fractura.

Para el diagnóstico de dicha patología es importante evaluar la masa muscular para lo cual existen varios métodos, entre los que se puede mencionar: resonancia magnética nuclear, tomografía axial computarizada, antropometría, determinación de excreción urinaria de creatinina, etcétera.

Resulta evidente la importancia de la actividad física y el ejercicio como tratamiento para la fragilidad física y la sarcopenia. Hasta el momento, el ejercicio físico programado y vigoroso es la única manera comprobada para ralentizar la declinación funcional que ocurre al envejecer. Los ejercicios de fuerza son particularmente favorables para la síntesis de proteínas musculares y representan la estrategia más efectiva, disponible en el manejo de estas patologías.

A modo de conclusión, el músculo esquelético resulta un órgano capaz de contribuir a la homeostasis corporal. Es importante intervenir sobre el estilo de vida, aumentando la actividad física (tanto ejercicio aeróbico como ejercicio de fuerza), por su efecto regulador sobre la inflamación crónica de bajo grado y capacidad para reducir la pérdida de masa muscular asociada con la edad.

Referencias:

https://www.redalyc.org/journal/1800/180061172015/html/

https://mpgjournal.mpg.es/index.php/journal/article/view/725/1241

https://mpgjournal.mpg.es/index.php/journal/article/view/727/1245

https://elementos.buap.mx/directus/storage/uploads/00000009361.pdf

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