Por Bioq. Esp. M. de los Ángeles Bisso (MP 5342)
Directora Técnica en LACE Cerro – Responsable del Área de Hematología y Hemostasia.
Los primeros años de vida de un individuo determinan significativamente su posterior desarrollo como ser humano. Gran parte de las desigualdades en salud, nivel socioeconómico y desarrollo cognitivo que se observan en edades adultas y avanzadas, tienen su origen en la infancia e incluso en la etapa prenatal; asociándose principalmente a carencias nutricionales específicas. Una dieta carente de hierro es un ejemplo de ésto, cuya manifestación más sobresaliente y conocida es la anemia ferropénica, la carencia nutricional más extendida en el mundo; considerada una problemática en las poblaciones, tanto de países desarrollados como en vías de desarrollo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la anemia representa un gran problema de salud: afecta a 1620 millones de personas (el 24,8 % de la población), y su máxima prevalencia se da en los niños en edad preescolar (47,4 %).
Los infantes tienen un mayor riesgo de anemia debido a su rápido crecimiento y aportes dietéticos limitados en hierro, el cual resulta esencial para el crecimiento cerebral, diferenciación celular, producción de hormonas y diversos aspectos del metabolismo. De este modo, su deficiencia se asocia con alteraciones funcionales de distintas enzimas relacionadas con la síntesis y la degradación de neurotransmisores, así como también el déficit de formación de mielina en las neuronas. Una explicación probable para este efecto sobre la mielina a largo plazo, se aprecia en la disminución del número de oligodendrocitos en el cerebro adulto de animales sometidos a dietas pobres en hierro. Además, el hierro es un componente estructural esencial de la molécula de hemoglobina, que transporta oxígeno a todos los órganos del cuerpo, incluido el cerebro. La producción disminuida de hemoglobina es un factor de riesgo para el deterioro cognitivo, a corto y largo plazo.
Konofal y col. señalan que la deficiencia de hierro sería una posible causa contribuyente del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en los niños.
En un estudio prospectivo realizado por Sanjiv y col. con recién nacidos de más de 35 semanas de edad gestacional, se recolectaron muestras de sangre del cordón umbilical y obtuvieron uno o más factores de riesgo de carencia en el estado de hierro en el útero. Compararon la mielinización neural auditiva en lactantes con deficiencia de hierro latente (ferritina sérica del cordón umbilical, 11-75 ng/mL) y lactantes con estado normal de hierro (ferritina sérica del cordón umbilical, >75 ng/mL) al nacer, encontrando que la escasez de hierro latente se asocia con una mielinización neural auditiva anormal al nacer.
En los niños con deficiencia crónica o severa de hierro se observa un retraso en el desarrollo sensorial, motor y cognitivo; asimismo, los trastornos afectivos pueden afectar su interacción con el ambiente físico y social, y comprometer aún más su desarrollo.
En la carencia de hierro existe un compromiso de funciones cognitivas y no cognitivas, con la posibilidad de que las no cognitivas (disminución de la atención, irritabilidad, inseguridad, etcétera) puedan al menos explicar parcialmente las anomalías en el coeficiente de desarrollo mental o en el coeficiente intelectual. La evidencia actual de que estas alteraciones del intelecto se corrigen parcialmente con terapia de hierro, enfatiza la importancia de la prevención de esta insuficiencia; empleando alimentos fortificados con hierro o suplementos medicinales a los grupos más expuestos.
El desarrollo infantil es un proceso de cambios continuos en el niño, donde se ha podido ver la asociación del mismo con la presencia de anemia en las primeras etapas de la vida (es decir en el desarrollo mental, motor y conductual del individuo). En los últimos años, varios estudios han evidenciado anormalidades cognitivas irreversibles como consecuencia de ferropenia durante períodos de crecimiento y diferenciación del cerebro; algunas investigaciones mostraron menor desempeño académico entre escolares y adolescentes portadores de ferropenia, aún sin anemia.
En el laboratorio clínico, el diagnóstico de anemia ferropénica es verificable mediante el hemograma completo, donde se informa el recuento de glóbulos rojos, hemoglobina, hematocrito, índices hematimétricos (Volumen Corpuscular Medio, Hemoglobina Corpuscular Media, Concentración de Hemoglobina Corpuscular Media, Ancho de Distribución Eritrocitaria, recuento de reticulocitos), determinación de hierro sérico, ferritina, transferrina, y el examen microscópico del frotis de sangre periférica, lo que facilita al médico de atención primaria una conducta adecuada para el tratamiento.
La OMS define, a título indicativo, los límites biológicos que deben servir de punto de referencia para definir la anemia según las edades:

(Extraído de 2- Anemias en la infancia y adolescencia. Clasificación y diagnóstico)
Un neurodesarrollo apropiado en la infancia depende principalmente de tres aspectos básicos: la genética, el estado nutricional y el ambiente de estimulación en el que se desenvuelve el niño; los cuales, en conjunto, inciden en los procesos de producción de sinapsis neuronal, que permite la integración de las funciones cerebrales. Particularmente sobre el estado nutricional, la revisión teórica concuerda que el cerebro del niño demanda determinados neuro nutrientes para realizar sus funciones básicas de neurotransmisión y neurogénesis, determinantes en su desarrollo. Por lo cual, podemos concluir que la deficiencia de hierro durante los primeros meses de la vida produce un déficit neuropsicológico a largo plazo, y la anemia sigue teniendo un impacto en la atención prioritaria infantil, conduciéndonos a la necesidad de implementar medidas que brinden un diagnóstico oportuno y eficaz para mejorar sus efectos sobre el crecimiento y desarrollo de los niños.
1- Carrero, Carmen María, Oróstegui, María Alejandra, Ruiz Escorcia, Linda, Barros Arrieta David . Anemia infantil: desarrollo cognitivo y rendimiento académico. Archivos Venezolanos de Farmacología y Terapéutica [en linea]. 2018, 37(4), 411-426[fecha de Consulta 23 de Agosto de 2024]. ISSN: 0798-0264. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=55963209020
2- Anemias en la infancia y adolescencia. Clasificación y diagnóstico. A. Hernández Merino Pediatra. Centro de Salud La Rivota. Servicio Madrileño de Salud. Alcorcón, Madrid. Pediatr Integral 2012; XVI(5): 357-365
3- Deficiencia de hierro y anemia ferropénica. Guía para su prevención, diagnóstico y tratamiento Iron Deficiency and Iron Deficiency Anemia. Guideline for Prevention, Diagnosis and Treatment. Arch Argent Pediatr 2017;115 Supl 4:s68-s82 / s68. Sociedad Argentina de Pediatría.
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